• Nathaly Fernández

Cómo escribir una canción que conecte con el público.


Si los ingredientes son la materia prima de un chef, la nuestra son las canciones. Y por supuesto que entre un ingrediente de primera y otro de segunda mano, el chef elegirá el mejor para asegurarse de que su plato deje con ganas de volverlo a comer. Naturalmente, debe hacerse una rica mezcla de varias cosas para que un plato quede exquisito, pero el chef va a procurar que cada uno de ellos sea de buena calidad.

Con nosotros los cantantes pasa lo mismo, necesitamos un conjunto de cosas para obtener un buen disco y las buenas canciones forman parte principal de esto.


Llevo componiendo canciones más de 15 años y en este tiempo he aprendido que una canción bien estructurada hace que la escucha sea mucho más simple y agradable, además, provoca que el público se memorice parte de la letra o la melodía solo con escucharla una vez.


La estructura de las canciones

Las canciones tienen una estructura lo cual la hace fácilmente reconocible de otras formas musicales. Esta como mínimo consta de verso-estribillo y es lo más básico que deberías saber a la hora de componer o estudiar una canción para cantarla. En música tenemos un sistema de notación que utilizamos los compositores para determinar la forma de una canción y las secciones que esta pudiera tener.


Por ejemplo, los versos los distinguimos con la letra A, por ende, cada vez que vamos a cantar un verso o estrofa, colocamos la letra A, si hay algún verso que varía ligeramente alguna parte, entonces colocamos A’. Distinguimos los estribillos o coros con la letra B y el puente de la canción con la letra C. Recuerda que si alguno de estos varía levemente solo colocas la letra con un apóstrofe.


Estas son algunas combinaciones de estructura de canciones que te ayudaran a entenderlas mejor a la hora de escogerlas.


AAA (estrofa, estrofa, estrofa):

Estas canciones suelen ser bien descriptivas y abarcantes, tienen mucho que decir porque la mayoría de las veces estas tres estrofas son diferentes una de la otra. La usamos sobre todo para contar historias que comiencen en la primera A y tengan su desenlace en la tercera o para describir situaciones. Estas canciones suelen ser largas y deben tener una letra muy profunda para captar la atención del público y aunque no puedan aprenderla en los primeros momentos, debes asegurarte de dejarles algo en la memoria.


AABAB (estrofa, estrofa, coro, estrofa, coro):


Un montón de canciones populares están escritas en esta forma. En la primera parte AA, tenemos dos estrofas, por lo tanto, esta estructura nos da el chance de ser más expresivos en cuanto a la descripción del asunto que tratamos en la canción. Luego le damos la oportunidad al coro (B) para que pegue en el clavo con frases que sean más impactantes y que apunten directamente hacia la impresión que queremos dejar en el oyente. Regresamos a otra estrofa, que en muchas ocasiones puede ser una nueva o simplemente regresar a una de las dos del principio y terminamos con el coro que en esta ocasión tendrá más fuerza que la primera vez.


ABABCB (estrofa, coro, estrofa, coro, puente):


Al igual que en estructuras anteriores podemos describir una situación y pegar duro en el coro con las frases que sean más intensas, pero ahora agregamos un ingrediente más, el puente. ¿Te has percatado que hay algunas canciones que tienen algo cerca del final que no es coro, tampoco es estrofa? Pues, el puente es exactamente esto, un punto que conecta el segundo coro con el último. El puente nos da muchas posibilidades dependiendo la canción y lo que quiera lograrse. Puede servir de descanso y bajar un poco la guardia en esta parte con una melodía más lenta o bien puede venir con una melodía aún más fuerte y llena de energía. Recuerda que esto va a depender de lo que se quiera lograr al final.


Estas son solo algunas de todas las combinaciones que se pueden hacer para crear diferentes estructuras.


Crea una melodía que respete tu rango vocal


Muchos compositores prefieren escribir primero una letra y luego colocarle una melodía. Es cosa de gustos. Para mí siempre ha sido más fácil crear una melodía y luego escribir las letras.


Cuando vas a pedirle a alguien que escriba una canción o lo haces tu mismo, se debe tener en cuenta el rango y la tesitura. Una canción que en primera instancia fue escrita para un hombre perderá fuerza en la voz de una mujer aunque le cambien la tonalidad. Es válido ser atrevido y hacer que la melodía abarque gran parte de tu rango o bien puedes escoger no irte muy lejos, todo dependerá de lo que quieres hacer en esa canción, pero trata de que esta se acomode por completo a ti y no termines tu acomodándote como puedes a ella.


Si aun no sabes cual es tu rango vocal, este articulo puede ayudarte. (Cuales son los rangos vocales y como encontrar el tuyo)


Crea el mejor ambiente para la canción

Las canciones son una película musical con imágenes que transmitimos en la pantalla de nuestra mente. Describen a alguien o algo. Hablan de sentimientos, situaciones, escenas, etc. En fin, las canciones capturan un momento, por esto tienes que procurar amarrar bien todas las cuerdas, sobre todo cuando se trata de contar una historia. Responde todas las interrogantes que tenga el tema durante la canción para que sea más fácil imaginar la escena.


La gente se conecta con lo emocional, con lo que puede indentificarse. Si logras que tu canción cree una imagen o visión sobre algo estarás haciendo que los demás se conecten con el tema.


Crea una letra que conecte


Se ha descubierto que cuando alguien escucha la música que le gusta se conectan áreas de su cerebro que tienen un papel determinante en quien es esa persona, o sea en crear su identidad. Por eso el trabajo que tenemos como cantantes, compositores, cantautores es tan importante, demandante y con alta responsabilidad porque Dios te dio el privilegio de sembrar una semilla en la mente de otra persona que te escucha pero tienes pocos segundos para lograr esa conexión, la atención del cerebro humano es muy pobre cuando algo no le gusta.


En un concierto es más fácil logra esa conexión, la gente puede ver tus movimientos, tu ropa, la forma en la que hablas y cantas pero en un disco no funciona así. Si tu letra y música no trabajan a la par disminuyes las posibilidades.


Determina el tema

Un reportero del New York Times escribió sobre un artículo sobre la música de estos tiempos diciendo que, la mayoría le parecía que no hablaba de nada y que no tenían nada que decir. Ya muchos nos hemos percatado de lo mismo y por desgracia, esta es la música preferida de muchos.


Los artistas que pasan a la historia no son solo los que ponen ritmo sobre los pies de alguien, son los que plantan la idea de cambios en la cabeza de otro ser humano. Son los que le dan el paso al espíritu de Dios para trabajar en el corazón de alguien por medio de una linda letra y melodía.


Por supuesto que un disco debe tener por lo menos una canción más energética que las demás, pero aun esta tiene que decir algo importante. Por eso, antes de escribir una canción hay que determinar si se escribe sobre una persona, un sentimiento, una situación, una protesta, un tema cómico, etc. Sea cual sea el tema, debe estar bien definido.


Crea motivos musicales para la canción


El “Motivo” es esa pequeña melodía que identifica una canción desde que la escuchas la primera vez.


Voy a mencionarte algunos ejemplos de mis propias canciones, por ejemplo Perdóname”. Tiene una estructura melódica muy simple pero emotiva que va con el tema de la canción. Su ritmo y la forma en la que se toca le da personalidad. El motivo no solamente le da identidad a la canción si no que provoca sensaciones. Cuando colocas un motivo que es muy bueno, la gente volverá a sentir lo mismo al escucharlo nuevamente porque la música evoca momentos, recuerdos, sentimientos. Así que esto es algo importante para la construcción de una buena canción.


Crea momentos de asombro en la canción


Siempre debe haber algún momento durante la canción que el escucha no se este esperando. Ese se puede lograr tanto en la instrumentación, con en las letras, la melodía o la interpretación.


Un ejemplo es el silbido de mi canción “Todo saldrá bien” es un pequeño momento que la gente no se espera en esa canción y si las personas han perdido la atención antes de eso puede que se vuelvan a conectar cuando lo escuchen.


Trata siempre de ser impredecible en cuanto a tu música. La diferenciación siempre será un extra que nos separa del resto y da identidad.


La escritura de canciones es una ciencia que con práctica podemos ir puliendo. Los puntos expuestos aquí son solo un comienzo del mundo interno de una canción que irás descubriendo a medida que te adentres en el. Trata las canciones con respeto, RESPETA TU DON.


Las canciones bajo la influencia de Dios, son uno de los recursos más efectivos que siembran cambios en la mente de las personas.

Nathaly Fernandez

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© 2020 Nathaly Fernández