• Nathaly Fernández

Cómo entender y cuidar tus cuerdas vocales

Actualizado: 26 de jun de 2018



"La materia prima del cantante es su instrumento vocal, si no lo conoce y protege estará restándole vida"

Para canta, nuestro cuerpo utiliza tres mecanismos importantes que se pueden resumir de la siguiente manera: Maquinaria de respiración, donde guardas el aire y circula, la de fonación, donde conviertes el aire en sonido al pasarlo por las cuerdas vocales y la maquinaria de los resonadores donde el sonido se amplifica y toma calidad.

En esta nota solo nos concentraremos en la maquinaria de fonación, haciendo énfasis en las cuerdas vocales.

La laringe está justo encima de tu tráquea. Llena de cartílagos, músculos, ligamentos y membranas que tiene dos conductos, uno que va al esófago y el otro a la tráquea. A la laringe también se le llama "​la caja de la voz​", debido a que allí se encuentran las cuerdas vocales.

Las cuerdas vocales o pliegues vocales están alojadas en la faringe con forma de una V. Aunque se les llame así, su composición nada tiene que ver con la idea que tenemos de cuerdas, como si fueran las de una guitarra o un piano. Están hechas de ligamentos, músculos y tejidos que determinan su tono y vibración. Cuando expulsas aire a través de ellas entonces se produce el sonido mediante la vibración. Su tamaño varía de hombre a mujer entre ​17,5 mm y 25 mm para los hombre y 12 y 17,5 mm para una mujer. Este tamaño establece una diferencia entre la voz masculina (más grave) y la voz femenina (más aguda).

¿Cómo son capaces estas pequeñas cuerdas de cambiar el tono? Pues resulta que aumentando o disminuyendo la tensión de los músculos estas se hacen más cortas y gruesas en los tonos bajos y en los tonos agudos se hacen más delgadas y largas. En este caso, piensa en las cuerdas de un violín o una guitarra, mientras más las tenses más agudo será su sonido.


Los músculos encargados de realizar este engranaje se llaman ​tiroaritenoideos y los cricoaritenoideos. Los primeros son los que hacen el trabajo en el tono grave y los segundos se encargan de los agudos. El cantante que logra tener un buen equilibrio entre ambos grupos, obtiene la tensión apropiada para emitir el sonido correcto.


Recomendaciones


No te forces a ser algo que no eres. Viniste a esta tierra con un tamaño determinado en tus cuerdas vocales, esto quiere decir que si la anatomía de tus cuerdas son de un barítono o una soprano, no puedes obligar a ser bajo o contralto aunque puedas alcanzar sonidos de esta tesitura. Sin embargo, estarías desperdiciando el brillo, la fuerza y la belleza de cantar donde tus cuerdas vocales vibran de manera cómoda.


1. Canta en tu rango vocal


Una vez dicho esto, la primera recomendación es que cantes dentro de tu rango vocal para que lo lastimes tus cuerdas. Escoge un repertorio que sea funcional para ti.

(Cómo encontrar tu rango vocal)


2. Relaja las cuerdas antes de cantar


Un ejercicio simple puede relajar tus cuerdas antes de cantar. Agarra tu lengua con un paño limpio y estírala hacia afuera. Muévela con cuidado en todas las direcciones. Hazlo por aproximadamente un minuto, dos o tres veces antes de empezar a cantar.


3. Toma te caliente varias veces a la semana.


La manzanilla, tomillo, jengibre y el llantén, con algunos de las plantas medicinales que tienen propiedades que nos ayudan a evitar o prevenir los problemas en las cuerdas vocales. Puedes alternarlos o combinarlos agregando un poco de miel de abeja.


En este video tendrás un par de informaciones más que te ayudarán a comprender la anatomía de tus cuerdas vocales.


Nathaly Fernandez

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